Entrevista con el director Joseph Gordillo

- El director Joseph Gordillo
¿Qué realción tiene con el tema de la película?
Gordillo :Escribí esta película en primera persona, porque estoy directamente implicado: mi abuelo yace en unos de los cuatro fosas del pueblo. Pero esta búsqueda no se reduce a un hecho familiar, atañe a todo un pueblo e incluso a toda España.
El espactador va a compartir esta búsqueda a través de mi propia percepción y de mis sentimientos , un poco a la manera de un diario íntimo. Y así, encuentro tras encuentro, podrá asistir al desarrollo de mi búsqueda.
Como nieto de un republicano, pretendo recuperar la memoria de mi abuelo, ésta es mi elección, mi direcho legítimo. Como ciudadano de una democracia, recuperar la memoria de todos los que han sido olvidados por la Historia es un deber.
Pero, piensa todo el mundo así?
Un informe muy reciente de Amnistía internacional señala la responsabilidad de los sucesivos gobiernos españoles:
«Todos ellos han dejado en el olvido más absoluto a las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo .»
La organización pide también el acceso a todos los archivos, la creación de un organismo no judicial para llevar las investigaciones del pasado y medidas legislativas para anular las penas de muerte todavía en vigor, pronunciadas por las leyes franquistas.
Este país no ha terminado con su guerra fraticida. El proceso de duelo a penas ha empezado.
¿Qué temática aborda su película?
Gordillo :El tema dominante de este documental es el deber de la memoria. España ha decidido rasgar en lugar de pasar una página de su historia. Debe desenterrar ese pasado doloroso ?
El viejo general Franco desapareció el 20 de noviembre de 1975. Se llevó a su tumba uno de los regímenes más bárbaros del s XX. Democracia, éxito económico, los españoles aprenden, tras 3 decenios, a vivir en el mundo libre. Tan sólo treinta años...
¿Cómo se explica usted que más de treinta años después de la muerte de Franco, España todavía no haya hecho su trabajo de memoria?
Gordillo : La famosa transición democrática española, que todo el mundo cita como un modelo, es en realidad un pacto para borrar responsabilidades. Además de amnistía ha habido amnesia (juego de palabras en francés « En plus d’amnistie il y a eu amnésie »). Después de la apacible muerte del caudillo, murió en su cama, ningún responsable o torturador del régimen fue juzgado ni perseguido, no se creó ninguna comisión para desvelar la verdad. Acuerdo tácito y ciertamente necesario. Los vencidos renunciaron a pedir cuentas y en cambio los herederos del franquismo han interpretado el papel de la democracia.
¿Cuál es el papel de la generación de los nietos en esta historia?
Gordillo : La responsabilidad de nuestra generación, los cuadragenarios, es la de rescatar las historias que han sido calladas. Somos los hijos del silencio de nuestros padres. Se callaron por miedo y luego por costumbre. Las cosas tienen que salir ahora, luego será demasiado tarde, se corre el riesgo de que se rompa el hilo de la historia.
¿Cómo explica las dificultades encontradas en España para abrir sus fosas comunes?
Gordillo : El Estado español no parece tener prisa en abrir sus fosas comunes porque, hasta hace bien poco, la dictadura franquista ha sido un tema tabú. Pero después de 70 años de silencio, miles de españoles están buscando, comol yo, a sus desaparecidos. Entre 35 000 y 50 000 republicanos habríans sido fusilados durante la terrible represión que siguió al conflicto. Aún están en las fosas comunes. Como una especie de castigo después de la muerte. Los hermanos y hermanas, los hijos de las víctimas del franquismo, hoy quieren rescatar sus cuerpos de las fosas comunes anónimas, para dar una sepultura decente a sus muertos. Para honrar su memoria.
¿Cómo se estructura el trabajo de la « memoria histórica » en España ?
Gordillo : Agrupados en el seno de la Asociación para la recuperación de la memoria histórica (ARMH), las familias de las víctimas han decidido romper el silencio.
Han presentado una petición sobre « las desapariciones forzosas » ante el grupo de trabajo de Naciones Unidas. En ella piden que el Estado Español ordene la exhumación de los cuerpos, su identificaión por exerpertos en ADN y la creación de sepulturas colectivas identificadas con un monumento público.
Es la primera vez que un país del « primer mundo » es acusado de haber silenciado un genocidio. Las fosas comunes más grandes se encuentran e Málaga, 3500 muertos, Mérida (3500), Oviedo (1600), Gijón (2000), Sevilla (2500), etc.
La C.I.A. ha abierto los archivos de la represión en América Latina. Mientras en España, los archivos de la Guerra Civil permanecen cerrados bajo llave por la Guardia Civil y el Ejército. El trabajo investigador se convierte en una autética carrera de obstáculos.
¿Los retratos de las víctimas, ¿tienen un lugar destacado en su película?
Gordillo : Sí, la foto del desaparecido es uno de los escasos objetos de la memoria y de recogimiento de las víctimas. Conservan religiosamente su retrato, que ha superado las edades y las pruebas del tiempo. En general, se trata de una fotografía de gran formato colgada en la pared del salón o de la habitación. Queda como único testimonio, como la última huella de su paso por la tierra. Auténticos objetos de veneración, estos rostros en blanco y negro son venerados como auténticas reliquias.







